martes, 10 de abril de 2018

LAS AVES INSECTÍVORAS DETECTAN LAS FEROMONAS DE SUS PRESAS PARA OBTENER ALIMENTO


Es sabido que las hembras de la polilla de invierno emiten feromonas para atraer a los machos que buscan pareja. También que las aves insectívoras son voraces depredadoras de lepidópteros y que, gracias a su olfato, pueden detectar las señales químicas que desprenden los árboles cuando se halla infectados por orugas. Pero en un reciente estudio, dos investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales, han comprobado que estas aves también utilizan el olfato para detectar las señales químicas que emiten sus presas y se guían por ellas para localizarlas.

El trabajo de campo tuvo lugar en un bosque de roble melojo donde eran abundantes los herrerillos y los carboneros comunes. En las ramas de los robles colocaron modelos de plastilina de las orugas de la polilla de invierno, además de dispensadores de feronomas y otros que no emitían nada. El número de orugas de plastilina picadas fue mayor cuando estaban cerca de un dispensador de feronomas que cerca de un dispensador control.

Tradicionalmente se ha pensado que las aves no tenían sentido del olfato o que apenas lo utilizaban. Pero cada vez son mayores las evidencias del importante papel que juegan en sus vidas. 

REVISTA: Quercus, abril 2018.
Victoria Crespo Cruz.

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